Universo Carreño, la cátedra de la luz

ActualidadPortadaRecomendaciones

Desde hoy martes 3 de marzo, 26 museos en 13 regiones de Chile tienen acceso gratuito. Uno de ellos es el Museo Nacional de Bellas Artes. Allí, hasta Abril, se expone la obra pictórica de Mario Carreño, maestro cubano/chileno a quien Neruda dedicara su poesía y amistad. Mario Valdovinos nos invita a visitar la exposición “Universo Carreño”.

Universo Carreño, la cátedra de la luz

www.caras.cl

Universo Carreño, la retrospectiva que organizó Juan Campos, el curador y discípulo del maestro cubano/chileno, se exhibe hasta abril de este 2015 en el Museo de Bellas Artes y abarca su pintura entre 1940 y 1992, cuarenta telas que no solo hacen justicia  a un pintor que merece todos los homenajes, sino que pone en contacto al gran público  -¿habrá un gran público para el arte en Chile?-, con la propuesta gráfica del artista, expresada en óleos, dibujos, grabados, serigrafías. Carreño  cubrió, además,  buena parte de los géneros pictóricos existentes: el bodegón el retrato, el paisaje, desarrollados por este artista nacido en Cuba en 1913, errante y aventurero, chileno de adopción y gran amigo de Neruda, quien fechó en Isla Negra, octubre de 1970, este escrito: Me costó convencerlo/ prodigaba artistas, laberintos, estilos/ para escaparse del País Primaveral/ hasta que como déspota de la Poesía/ con un ukase retroactivo/ lo condené a iluminarnos/ a vivir entre nosotros para enseñarnos la luz de cada dia. Aquí está.

Se siente, al descender en la mañana de un domingo de verano a la Sala Matta, la atmósfera caribeña cuando se contemplan las telas,  en su mayoría óleos, que cuelgan de los muros y exhiben distintas etapas de su creación. Desde lo figurativo inicial, con claras deudas relativas a la pintura renacentista, al Muralismo mexicano, al Picasso figurativo de los períodos azul y rosa, hasta su expresión propia, cuando, como Van Gogh cegado por el sol y los girasoles y Cándido Portinari encandilado por la luz de Brasil, integró a su trabajo el resplandor del Caribe, los colores y la sensualidad  de un legado plástico que no elude la abstracción, las figuras geométricas, los cubos y rombos, cuadrados y rectángulos, y jamás abandona la sinfonía cromática. Un estilo único: Mario Carreño,  de bajo perfil, trabajador silencioso y subterráneo, solía emerger con un ramo de pinturas incandescentes.

Mario Carreño - www.memoriachilena.cl

Asumió de lleno las Vanguardias del siglo pasado e invitó a  sus cuadros al Surrealismo y el Cubismo, dándoles una expresión personal. Tampoco le fueron ajenos los horrores de la centuria, la Guerra Civil de España, en el Madrid de esos años amargos conoció a Rafael Alberti y a Federico García Lorca; la Segunda Guerra; el deambular por varios países: España, México, aquí conoció al loco sagrado Antonin Artaud, padre del teatro de la crueldad; acto seguido Italia, Francia, USA, hasta desembarcar en Chile, en 1958. Después de un par de vistas exploratorias, ancló en Valparaíso y se quedó, no como un desterrado que se va al fin -o al comienzo-, del mundo para morir en un cementerio de elefantes, sino para contribuir a que Chile se hiciese. Para desplegar a lo largo de décadas su cátedra de la luz.

Si Gabriela Mistral pedía a la obra plástica, la que cuelga muda de una pared de museo, de galería de arte, o de casa, una sola condición, ella, que era más sensual de lo que era capaz de reconocer: O me da la ráfaga embriagadora del mar sobre la cara… o no me da nada.

Bien, Mario Carreño da esa ráfaga y a raudales.

El autor:

Mario Valdovinos | No nací en Valparaíso ni estudié en el Instituto Nacional, como me habría gustado, sino en Santiago y en el Liceo N. 6, Andrés Bello, de San Miguel. Tuve una infancia solitaria y feliz en las barriadas de la capital y, especialmente, en los cines. Allí me (de)formé: en la calle, en los rotativos y en la U. de Chile, donde estudié literatura y filosofía, vale decir, vocación temprana y eterna por lo inútil. Escribo hace rato narrativa y teatro, crónicas y crítica literaria, doy clases en colegios y universidades privados. ¿Privados de qué?.Vaya a saber. Soy acuariano hasta la muerte, dramaturgo y actor. Lo demás, espero que harto, se hace día a día.

Dejanos tu comentario