Apocalipsis When, el software salvaje

PortadaRecomendaciones

Vladimir Rivera Órdenes comparte con Terminal la crítica a la obra teatral “Apocalipsis When”, del chileno Enrique Videla, guionista y dramaturgo. 

Apocalipsis When, el software salvaje

http://evidelaurra.blogspot.com/

Anarco punk, memes asesinos, paranoia de clase media; chilean trash,  memes y mas memes, y códigos que nos dicen que el mundo se va a acabar pero no se acaba nunca. Guerras secretas encriptadas. Nada muere, todo se transforma, primera ley de la termodinámica.

Apocalipsis When, una obra escrita por Enrique Videla[1] (Los Ángeles, 1982), uno de los guionistas más talentosos y creativos de la televisión chilena. Punzante, lúdico, conocedor de los formatos como ningún otro escritor de televisión que exista hoy en Chile, sorprende y asusta con esta primera obra de teatro. A Videla, ya lo conocimos en Gen Mishima (anarco bio punk) Volver a mí (las adicciones de los padres) Prófugos, la gran apuesta de HBO en Chile y además de una de las series más emblemáticas del último tiempo El Reemplazante con la cual obtiene su primer Altazor. Videla es joven pero no un novato, se mueve con la sapiencia del hombre que fue criado en la calle y sus primeros cuentos fueron garabatos en las mesas del colegio.

En Apocalipis When, un grupo de jóvenes, una criptosecta, espera el fin de mundo, mientras una especie de profeta (niño índigo, un Neo de la periferia) cree ser el salvador del mundo. Va a ser el 2000 y se supone que vendrá el gran apagón, la crisis de las computadoras que sueñan con androides que las desconecten; pero, ese fin no llega. El mundo no sucumbe, el mundo no muere. Pero el Mesías de Videla (El mesías cuyo dios es VRT pagado en cómodas cuotas mensuales) espera el fin y se queda, cual vietnamita agazapado hasta que acabe la guerra. En esta obra, Videla indaga en la clase media chilena, criada con la televisión cutre en las tardes en los 90, con Portishead o Massive Atack como banda sonora del proletariado, donde el internet era incipiente y una ventana a un mundo desconocido, la época de los primeros video juegos en casa, del sexo nerd, del porno naif del primer septenio del ciberespacio: “cuando era chico me llevaron al psicólogo. Cuando chico rompía todas las rondas, pegaba chicles en el pelo de las niñas, le escupía en la boca a mis compañeros… Nunca presté un solo juguete en el kinder. Me diagnosticaron “hiperactivo con déficit atencional” y le hicieron elegir a mis papás entre Dexedrina, Cylaert, Adderal y Ritalina

Estos jóvenes diseñan una cápsula (una especie de Serial experimental Lain de garage, savant autistas de wikipedia) donde el mesías (When) espera ser despertado el día del juicio final. Todo bien, pero es 2013 y el fin del mundo fue el 2000. Esta instancia les permite a los personajes profundizar en sus sueños, en sus miedos, que no son los miedos de los adultos, ni las pseudo reflexiones de la generación X, son los miedos de los niños que se criaron sin sus padres, niños cuyos laboratorios fueron diseñados por Paz Froimovich y que los publicistas les llamaron casas. Sueños y temores de los niños que, endeudados desde el colegio, miran el mundo desde la ventana que no da a ninguna calle. Los sueños de los niños sin sombra, ya que  la luz del computador en la oscura habitación no refleja nada: “Me dijeron que yo estaba bien. Me dijeron que yo había nacido para ser rey de un mundo nuevo. Me dijeron que era índigo, y después cristal. Y después diamante. Que mi fecha de nacimiento y las letras de mi nombre solo sumaban números sagrados…dijeron que algún día yo iba a poder descifrar el canto de las ballenas… Soñar los sueños de las machis… Acelerar el florecimiento de las plantas como una sonata de Mozart… Hablar de igual a igual con los animales y los insectos y transformar los quejidos de la tierra en poemas y canciones…

http://evidelaurra.blogspot.com/

Y es aquí, donde siento yo, que está el real aporte de Videla, es una obra sobre la soledad del post milenium tension (Tricky) de la primera obra de ciencia ficción del teatro nacional, pero una ciencia ficción cripto punk, escrita por quien sabe que el teatro debe abrirse a otras tendencias y a los géneros. Por lo mismo, cuando la vi, pensé en Twenty four party people, es decir, siendo testigo de un momento único y nuevo en la dramaturgia, de una obra cargada de juventud, de nostalgia del paraíso virtual arrebatado; de verbos y metáforas como links que te conectan a otro link y a otro link como un multiverso donde no existen las palabras de verdad, solo códigos que nadie puede descifrar. Por lo mismo, como dice la obra: “hay grabación porque no hay cantante. Todo es en vivo. Todo es virtual”.

Pero si bien la obra dice que el mundo no acaba, si nos dice que el mesías está en cualquiera de las casas que rodean nuestras casas; porque nacieron, porque los dejamos solos frente al computador; porque les negamos el mundo material y pensamos que con nuestras tablet serían más felices, pero solo hemos creado una nueva especie, una nueva mutación: ·”Mi nombre es When Soy noosfera soy conciencia global. Entro en las mentes de los hombres y mujeres como un anti virus o como una cinta limpiadora de cabezales o como un cd cleaner y limpio las conciencias enfermas, evoluciona, evolucionamos juntos, glándula pineal USB tercer ojo VGA chakra primordial HDMI thunderbolt Intercambio información con las neuronas existentes y las prepara para dar a luz pequeños mesías·“.

Y ese mesías viene cargado con armas que no van a derramar sangre; porque en la virtualidad, los guerreros son software salvajes.



[1] Prontamente estrenará su segunda obra con la Compañía La Doña, titulada “Antares después de la Luz”, la cual se encuentra en etapa de levantamiento de recursos a través de Ideame.com

 

El autor:

Vladimir Rivera Órdenes | (Parral, 1973) escritor y guionista de TV, co-autor de la serie de ciencia ficción cotidiana "Gen Mishima", entre otras (Volver a mí, 12 días, Divino Tesoro, Vida por Vida). Publicó en 2012 el libro "Qué sabe Peter Holder de amor" (Chancacazo Ediciones) | http://educandomutantes.blogspot.com/

Dejanos tu comentario