Santos Chávez, Venturelli y Escámez

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Mario Valdovinos visitó la exposición “Memoria Grabada” del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), que presenta obras de Santos Chávez, José Venturelli y Julio Escámez.  La exhibición concluye mañana domingo. 

Santos Chávez, Venturelli y Escámez

la brisa del mar en tres grabadores chilenos

Grabado de José Venturelli - http://derechoshumanosyjusticiaparatodos.blogspot.com

El centro cultural Gabriel Mistral (GAM) ha tenido una historia azarosa. Construido como sede de la UNCTAD, evento realizado  por las  Naciones Unidas durante el gobierno de Salvador Allende, pasó a ser el centro de la política de represión contra los opositores a la dictadura, su Ministerio de Defensa. De hecho, aún hoy, la planta baja y el primer piso son dependencias destinadas al desarrollo cultural;  hacia arriba, los pisos siguen perteneciendo al mundo castrense. De cualquier forma, es un espacio privilegiado para un país que poco a poco ha comenzado a cautelar su patrimonio cultural.  Allí, desde Octubre se exhibe  una muestra  de tres grandes de la pintura y el grabado de Chile: Santos Chávez, José Venturelli y Julio Escámez. De los tres sigue en plena actividad sólo Escámez, cuya biografía novelada, y objetada por Escámez, escribió José Miguel Varas, en 2005: Los sueños del pintor.

Santos Chávez fue un niño pastor y yuntero, mojado y melancólico. Nacido en Canihual, Arauco, el patrón, más inclemente que el tiempo, le permitía ir al colegio en los días de lluvia, cuando los animales que cuidaba debían estar encerrados. Por suerte la zona es de intensa pluviosidad. Pastoreaba  ganado, como el poeta español Miguel Hernández,  huérfano además de ambos padres y criado por su abuela. A su ruda infancia le queda bien el poema de este último, El niño yuntero, musicalizado por Joan Manuel Serrat. En esos años de formación, ásperos y enjutos, vio a las cabras saltar en los campos de trigo sembrados por los indígenas. Al respecto véase el espléndido poema nerudiano Oda al trigo de los indios. El artista de origen mapuche contempló como ante la luz solar y el viento se doblega todo el mundo natural.

Grabado de Santos Chávez | www.radio.uchile.cl

Julio Escámez nació en la misma zona de Santos Chávez, región del Bío-Bío. En 1925. Ha sido un viajero obstinado tanto en las travesías geográficas, China, Japón, India, como en los géneros que constituyen la plástica, ilustraciones, pinturas, grabados, murales. En esta última técnica tuvo como maestros a Gregorio de la Fuente y a Laureano Guevara. Tras el golpe, se exilió en Costa Rica, donde aún reside.

Mi Tierra - Julio Escámez | www.chileabroad.gov.cl

José Venturelli, también discípulo del muralista Laureano Guevara, impregnó su trabajo, como los tres artistas de la exposición del GAM que comentamos,  de un marcado carácter social, figurativo y realista,  tomó partido por los seres oprimidos, dándoles un rostro y una identidad, haciéndolos protagonistas de historias que estaban  enterradas, eligiendo  esta  dimensión artística por encima del influjo de las vanguardias, lo que no deja de asombrar pues  Expresionismo, Futurismo, Dadaismo, Surrealismo, Creacionismo, Cubismo,  fueron un huracán muy difícil de soslayar por los  artistas de la época. En literatura, sólo la Mistral pudo moldear una voz propia, más telúrica que urbana, ignorando el tenaz viento vanguardista. Venturelli padeció buena parte de su vida de tuberculosis y mantuvo con China popular un entrañable vínculo. Expuso en el país durante la época de Mao, situación casi imposible para un artista occidental, en años de autoritarismo y represión contra toda forma de disidencia. La época de la Revolución cultural y los guardias rojos, prácticas dictatoriales de color granate, pero  igual de nefastas. Venturelli adhirió con entusiasmo a la causa maoísta y desarrolló allí en plenitud su destreza con el dibujo como base de la pintura, particularmente de la pintura al óleo; también la acuarela y el mural de temas y dimensiones épicas.

Grabado de José Venturelli - http://derechoshumanosyjusticiaparatodos.blogspot.com

Cuando Gabriela Mistral se situaba, de pie, frente a la obra plástica, a las imágenes de la gráfica, el diseño, las texturas, los colores, las figuras,  la poeta del Elqui  planteaba la disyuntiva: “O me da la ráfaga embriagadora del mar sobre la cara o no me da nada”. Importan más, desde su punto de vista más intuitivo que racional, las emociones y los sentimientos que la obra colgada de un muro como ornamento o como inversión  suscite en quienes la contemplan. Si deja frío, si no logra desencadenar una revelación, se debilita en sus dimensiones y languidece en la soledad de los ahorcados. Recordemos que Mistral, cuando era una joven maestra,  fue objeto de un retrato por parte del pintor Juan Francisco González, a quien admiraba. Ese retrato está en la casa que ocupó el ex mandatario Eduardo Frei Montalva.

Es probable, entonces que la poeta admirara más la pintura realista, académica y figurativa  que la que por aquel momento hacían los artistas de vanguardia. René Magritte, Paul Delvaux, Salvador Dalí, Giorgio de Chirico, Pablo Picasso, entre muchos otros. Sin duda conoció y  se interesó en sus propuestas, pero es posible deducir también que no era lo que más le gustaba.

Sólo puedo decir que del recorrido  por la exposición del GAM, tras depositar largo rato la mirada sobre los grabados de Santos Chávez, Julio Escámez y José Venturelli, se sale a la calle con el rostro empapado por las gotas del mar.

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Ficha: 

Exposición en Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM)
Alameda 227, Barrio Lastarria, Metro Universidad Católica
Sala Artes Visuales (Edificio B, piso -1)
Sábado 10:00 – 21:30 / Domingo 11:00 – 21:30
Entrada Gratis

http://www.gam.cl/#!/11248/

http://www.biobiochile.cl/2013/10/16/santos-chavez-venturelli-y-escamez-tres-creadores-para-el-pueblo.shtml

Historia de la Medicina - Julio Escámez | www.chileabroad.gov.cl

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Grabado de José Venturelli - http://derechoshumanosyjusticiaparatodos.blogspot.com

 

El autor:

Mario Valdovinos | No nací en Valparaíso ni estudié en el Instituto Nacional, como me habría gustado, sino en Santiago y en el Liceo N. 6, Andrés Bello, de San Miguel. Tuve una infancia solitaria y feliz en las barriadas de la capital y, especialmente, en los cines. Allí me (de)formé: en la calle, en los rotativos y en la U. de Chile, donde estudié literatura y filosofía, vale decir, vocación temprana y eterna por lo inútil. Escribo hace rato narrativa y teatro, crónicas y crítica literaria, doy clases en colegios y universidades privados. ¿Privados de qué?.Vaya a saber. Soy acuariano hasta la muerte, dramaturgo y actor. Lo demás, espero que harto, se hace día a día.

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