Tu biblioteca – Giordano Gamboni

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Giordano Gamboni encontró un placer literario culpable en seguir la pista a los discursos de ex presidentes, desde que son candidatos hasta ser gobierno. Es tiempo de poner atención a esos textos. De esa búsqueda y otras lecturas nos cuenta aquí, al mostrarnos su biblioteca, entrevistado por Eduardo Ávila.

Tu biblioteca – Giordano Gamboni

Fotografía: Giordano Gamboni

¿Por qué tienes libros/por qué lees?

Tengo libros porque me gusta leer, creo que la lectura acerca  realidades. A través de la lectura, abres puertas, te insta a construir conocimiento, a pensar más críticamente, a contrastar fuentes y visiones. Además, en el área en la que me desempeño es fundamental leer.

¿Cuántos de estos libros son tuyos y cuántos son robados/prestados. Extiéndete si crees que hay una historia entretenida para contar?

En su mayoría los libros son míos y una pequeña cantidad de libros que se han ido quedando son de mi madre. Ella dejó libros de autoayuda, espiritualidad y novelas románticas de época, las cuales encuentro nefastas.

Ahora que lo recuerdo también tengo “La rebelión de las masas” de José Ortega y Gasset (Sí, el mismo que Pinochet dijo que eran dos autores), libro que no me lo prestaron a mí,  y que prometí devolver, convirtiéndome en el nexo entre la persona a quien se lo habían prestado y el dueño del libro, pero aún no lo hago. (Probablemente el dueño de este libro leerá esta nota… Jajaja)

¿Cuál de estos libros no prestarías jamás?

No soy muy asiduo a prestar mis libros, si llego a prestar uno es porque tengo confianza en la persona. Abrir las puertas de mi biblioteca es como abrir las puertas a una amistad.

Fotografía: Giordano Gamboni

Pero hay dos libros que no prestaría por ningún motivo, ni siquiera a un amigo: “Ni Patriotas ni Realistas: El bajo pueblo durante la independencia de Chile (1810-1822)”, de Leonardo León. No lo prestaría porque es un libro bien reciente, difícil de encontrar y no me gustaría que se me perdiera, además lo compré a muy bajo costo y jamás lo volvería a encontrar en ese precio.

El otro libro que no prestaría es un “Manual de Historia de Chile” muy antiguo, de Francisco Valdés Vergara, de 1929, utilizado para la instrucción primaria; fue un regalo de un muy buen amigo. Es el típico libro de historia tradicional, rozando en el historicismo y es hasta un poco fascista, la verdad. Lo tengo solo porque es una reliquia y por el valor sentimental.

¿Tu favorito o favoritos?

Mi favorito, es difícil. Pero podría ser “Aráoz y la verdad”, de Eduardo Sacheri. Un individuo decide escapar de la vida de la ciudad sin ningún destino claro, solo decidió bajarse en una estación de tren. Es una historia que mezcla lo que quiere dejar atrás, con recuentos de una difícil infancia y una relación con el fútbol, lo único que realmente lo “acercaba” a su padre.

Fotografía: Giordano Gamboni

¿Placeres literarios culpables que esconde tu colección? 

Un placer literario culpable son los libros en los que estén involucrados ex presidentes. Me gusta analizar cómo va cambiando su discurso desde el periodo de campaña hasta que llegan al gobierno.

Respecto a ese placer culpable, tengo un libro titulado “Estado autoritario, deuda externa y grupos económicos”, con el prólogo de Ricardo Lagos en plena dictadura. En donde Lagos es bastante ácido respecto a las políticas económicas del país en esta época, sin embargo, en su gobierno replicó algunas de las medidas que tanto había criticado.

Otro placer culpable es una novela histórica sobre la historia de un militante comunista en la época de la Guerra Civil española y, por último, “Mala Onda”, de Alberto Fuguet, amado por algunos, odiado por otros.

¿El peor libro que tienes, el que resultó ser un enorme fiasco?

No sé si es el peor libro que tengo, pero hay un libro (más que eso diría un manual de ayuda) sobre ¿Cómo hacer la tesis? que no me sirvió de nada.

¿Cuántos libros crees que hay en tu colección y cuántos te gustaría tener?

55 libros más o menos, la mayoría de ellos son de temáticas alejadas de la carrera que he emprendido, creo que los libros de mi biblioteca representan fielmente mis carreras frustradas: Ciencias Politica y Periodismo, específicamente el deportivo.

Ojalá, pudiera tener muchos más libros -tengo otro mueble dispuesto para esos fines- con la finalidad de poder profundizar en otras áreas de estudios que me interesan: el fútbol, las políticas públicas, ciencia política, economía en América Latina y educación y la literatura latinoamericana, a la cual he accedido solo por las bibliotecas de las universidades en las que he estado, porque en mi biblioteca tengo muy pocos libros de esa área.

¿El último que compraste/robaste/recibiste de regalo?

El último que compré fue “Ruptura del viejo orden Latinoamericano”, de Couyoumdjian, Vial y De Ramón, solo lo compré por ser un clásico sobre el estudio de la Historia de América. Y es vital que un “historiador” tenga esos clásicos. Pongo historiador entre comillas porqué me falta harto camino como para denominarme así.

Lo último que me regalaron fueron 5 libros: “El fútbol a sol y a sombra” y “Días y Noches de Amor y Guerra”, de Eduardo Galeano, Papeles al Viento, de Eduardo Sacheri, “Hinchadas,  de Pablo Alabarces con otros autores y un libro sobre la copa libertadores de América desde 1993-1999.

Cuéntanos qué haces por la vida y a qué dedicas el tiempo libre. Obligaciones y hobbies

Egresé de Licenciatura en Historia en la Universidad de Chile, estoy esperando defender mi tesis. Actualmente, estudio en la Universidad Católica, estoy en programa de formación pedagógica para licenciados que dura un año para sacar mi título de profesor de educación media mención en historia, además trabajo en un preuniversitario popular en la Pincoya.

Mi tiempo libre lo dedico a ver harto fútbol; me gusta analizar partidos, investigar sobre clubes, jugadores, estadios, hinchadas. Creo que el fútbol es un deporte que genera comunidad e identidad, en donde se plasma particularidades encarnadas en la vida del lugar en donde se realiza. No solo veo fútbol sino que además me gusta jugar, en la medida que las obligaciones me dan el tiempo.

En general me gustan los deportes. Me gusta salir a correr, escuchar música, sobre todo rock argentino, y salir una que otra vez a tomarme unos tragos con amigos teniendo una amena conversación y si puede ser al son de buena música tanto mejor.

El autor:

Eduardo Plaza Ávila | Periodista. Nunca ha tenido caries. Nunca ha sentido un calambre. A excepción de Daniela Aguirre, nunca nadie lo ha invitado a un matrimonio. Ex cliente de bares con CDF Premium.

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