Inventando a Bolaño

Boletín BolañoPortadaRecordamos a

El 28 de Abril pasado, Roberto Bolaño habría cumplido 60 años. Montserrat Madariaga lo recuerda, indagando en el mito generado en torno a la vida de uno de los escritores chilenos más elogiados a nivel mundial.

Inventando a Bolaño

Fotogragía: http://fernandodeandugar.blogspot.com

Acaba de pasar el natalicio del escritor, el 28 de abril, y el próximo mes de julio se cumplen diez años de su muerte. Los periódicos chilenos, mexicanos y españoles de mayor cobertura publicarán especiales, entrevistarán al su último amigo o amiga que queda por descubrir y editarán columnas de opinión firmadas por otros escritores conocidos. Pero, más allá de lo que se escriba sobre él ¿qué es lo que importa?

Ha pasado con muchos escritores, poetas, artistas en general, que debido a la calidad de su obra comienzan a ser publicados o reseñados en los medios de comunicación masivos, primero en pequeños espacios dedicados a “especialistas”, columnas de opinión o crítica, y después, debido a algún hecho que puede gatillar una alza en la venta de su obra, pasan a las portadas de las secciones de cultura, artes o espectáculos. En el caso de Bolaño el hecho que disparó su publicación en los periódicos fue su muerte (que tanta vida da a algunos), mismo acontecimiento que por estos días recordamos.

Como la obra de Bolaño siguió editándose después de su deceso, con excelentes resultados en ganancias, e incluso traspasando la barrera del mercado estadounidense, su nombre ya está en la categoría de los “autores-pauta” para la prensa escrita, es decir, aquellos sobre los que hay que publicar cada vez que se sabe algo nuevo o que se conmemoran sus fechas. Hemos sido testigos de ello, incluso se invoca su nombre para llamar la atención del lector y hablar mayormente de otra cosa, como, por ejemplo, la Feria del Libro de Buenos Aires.

Con tanto texto escrito sobre él, a estas alturas todo lector de periódicos debería saber quién es y cuáles son sus obras más famosas. Y aquel que no lo sabe puede recurrir a internet y estar unas buenas horas enterándose. Pero, lo cierto es que todo lo que sabemos de Bolaño, por referencia, es en buena medida un puro invento. En el caso de lo publicado sobre su vida, lo es porque son relatos basados en la memoria de un grupo de gente; y en el caso de los estudios literarios, porque son interpretaciones que otros realizan, es decir obras distintas a partir de su trabajo. Y desde el punto de vista del lector: en general, a Bolaño se le ha mitificado como un mártir de la literatura por escribir hasta el último minuto sabiéndose hombre muerto. El comportamiento es cierto, pero el mito no, en el sentido de que somos nosotros sus lectores los que le damos la categoría de sacrificio o hecho heroico a esa actitud. De igual forma, cuando pensamos que fue parte de un grupo de poetas irreverentes y anti-canónicos en México, también estamos recurriendo a nuestros propios deseos y experiencia, que añadimos a esa información. Por último y cosa crucial, cuando leemos su obra, sin duda alguna, mezclamos nuestras vivencias, nuestro pasado y nuestro presente durante el periodo de lectura con la trama leída y sus personajes. En síntesis, estamos inventando a Bolaño. Y está bien.

Sí, de acuerdo, están los datos duros, las fechas, como están sus libros y las primeras fuentes: opiniones y recuerdos registrados. En esto tratamos de sustentarnos o agarrarnos todos los que buscamos respuestas en él. ¿Respuestas? ¿A qué preguntas? ¿Qué es lo que subyace a toda esta sed de conocimiento sobre un escritor?

Fotografía: http://totbarcelona.wordpress.com/

Quién fue Bolaño, qué le tocó vivir, qué lecturas y qué personas lo marcaron, su cronología, todo ello es secundario, no poco importante, sino posterior, es post-obra. Al igual que son una consecuencia sus estudios literarios. Tanto la investigación de su vida como de su obra debiera estar al servicio de algo que sucede al momento de la lectura, que es en-obra: la pregunta por la existencia o en términos coloquiales ¿de qué se trata todo esto? Porque, finalmente, no hay que ser periodista ni doctor en Literatura para intuir o saber que al leer un libro se está buscando algo más allá que el final de la trama, hay una necesidad que traspasa la entretención, que nos hace dudar, nos hace temblar las bases de lo que está dado, la vida y la muerte, la bondad y la crueldad, el comportamiento humano, la finalidad de todo si es que la hay. Esos pensamientos siempre serán interrogantes y la literatura una manera que tenemos los seres humanos de buscarles una respuesta.

Cuando se cumplan diez años de la muerte de una persona que vivió por la literatura, a mi juicio, lo mejor que se puede hacer es tomar uno de sus libros y volverlo a leer. Esa es la mejor forma de seguir inventándolo.

El autor:

Montserrat Madariaga Caro | (Viña del Mar,1982). Periodista freelance. Autora del libro Bolaño Infra: 1975-1977. Los años que inspiraron Los detectives salvajes (RIL, 2010). Vive en Quilpué con su familia: el Picolino, el Bou y Juanjo Sometimes.

Dejanos tu comentario