Tu biblioteca – Ariela López Fètis

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La biblioteca de Ariela López Fètis, estudiante de Artes Plásticas en la Universidad de Chile y originaria de la ciudad de Punta Arenas, entrevistada por Camila Albornoz Novoa para Revista Terminal.

 

Tu biblioteca – Ariela López Fètis

Fotografía: Camila Albornoz Novoa

¿Por qué tienes libros?
Tengo libros porque son puertas a otras realidades. Porque son escape y también guías. A través de los libros puedes proyectarte hacia el futuro, viajar al pasado, descubrir desde cosas ínfimas y subjetivas hasta los acontecimientos más grandes que han abarcado a la humanidad. Leer sirve muchas veces para instalar cuestionamientos sobre la propia vida y replantearte sus modos.

¡Hasta Papelucho contiene lecciones! Por eso vale la pena tener libros..

¿Cuántos de estos libros son tuyos y cuántos son robados/prestados?

Hay aproximadamente 300 libros, de los cuales recuerdo uno prestado y que nunca devolví: “Pregúntale a Alicia”. Tengo un libro que me robé, cuestión que me provocó un placer enorme y de la que no me arrepiento. Es un libro de fotos con la filmografía de Ingrid Bergman. Por último, conseguí por intercambio “Lo que el viento se llevo”, edición de 1950. Estaba tirado en una biblioteca (bastante precaria) y brillaba entre los demás por su lomo de cuero gastado. Una semana después de haberlo visto regresé a la biblioteca… con dos libros, “Momo” y “Un mundo feliz”. Después de una discusión con la bibliotecaria, no muy larga ni muy compleja sobre el asunto, me llevé feliz mi libro bajo el brazo.

Fotografía: Camila Albornoz Novoa

¿Cuál de estos libros no prestarías jamás?
Creo que no prestaría mi edición vieja de “Lo que el viento se llevó” por motivos prácticos, obviamente por los años no es muy resistente al trajín que le pueda dar otra persona.

Tu favorito o favoritos.
La “Quintrala”, una novela biográfica de Magdalena Petit, escrita a principios de siglo veinte en esa típica edición zig-zag ochentera. Siempre me ha cautivado la manera en que está relatado, representa una especie de acercamiento a ese personaje que ya es un mito de crueldad en la tradición chilena.

Otro de mis favoritos es “La ladrona de libros” (Markus Zusak). Después de leerlo no pude creer que era un libro infantil. La trama se centra en la vida de una huérfana en la Alemania de la segunda guerra y es narrada por la muerte. Todo se conjuga en un baile entre los contrastes del alma humana y el cómo esta pequeña es “salvada” a través de las palabras, cómo logra sobrellevar las dificultades y carencias a través de las maravillas que le ofrecen los libros.

Me alegra que se estén escribiendo ese tipo de historias para el público infantil, ya no son las mismas fábulas repetitivas ni simplistas de antes.

Fotografía: Camila Albornoz Novoa

Placeres literarios culpables que esconde tu colección.
“Maldita Farandula” de Pamela Jiles. Llegó a mis manos en uno de mis cumpleaños, producto de mi admiración púber por esta mujer. Al fin y al cabo terminé leyéndolo por deber y, a pesar de que estaba entretenidamente redactado (así, como para llegar al público que miraba SQP), creo que no tuvo ni tiene nada que entregarle a nadie.

El peor libro que tienes, el que resultó ser un enorme fiasco

El peor libro que leí fue “A orillas del río piedras me senté y lloré” de Paulo Coelho. Tuve que leerlo por petición de una profesora en el colegio. El nombre del autor responde un poco al por qué.

Creo que deben haber pocos autores de tramas tan predecibles, charlatanas y empalagosas.  En este caso todo lo anterior estaba entremezclado con un pseudo-espiritualismo católico tan basado en la culpa y el altruismo que me quería matar antes de llegar al final.

El último que compraste/robaste/recibiste de regalo.

Los últimos libros que compré con plata regalada fueron “El mago de Oz” y “La joven homosexual de Freud”. Los encontré en la feria internacional del libro a precios bien módicos.

Fotografía: Camila Albornoz Novoa

Cuéntanos qué haces por la vida y a qué dedicas el tiempo libre. Obligaciones y hobbies. 

Me gusta mucho ver películas, leer, dibujar o estar postrada leyendo noticias y mirando cosas en internet (el “hobbie” más común por estos días)

Los días domingo trabajo de recepcionista en un hostal y esa sería mi única responsabilidad por el momento, aparte de velar por mi integridad física y mental.

El autor:

Camila Albornoz Novoa | Estudiante de Antropología UC. Agnóstica. Critica del siglo XXI. Casi casi en muchas cosas. Buscando trabajo de cesante hasta que se le ocurra algo mejor.

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