Tu biblioteca – Colectivo Miope

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Hoy en Terminal, una nueva entrega de la sección “Tu biblioteca”. En esta ocasión, es Colectivo Miope quien nos cuenta sobre los libros que guarda y atesora, sus ejemplares preferidos y también, cómo parte de sí mismo se ha quedado en su biblioteca.

Tu biblioteca

Fotografía: Colectivo Miope

¿Por qué tienes libros? 

De niño acudía ficticiamente a los libros para no hacer todo lo demás (ayudar en la casa); hoy los tengo –y a veces hasta los leo– para no quedarme (tan) atrás y poder defenderme decentemente.

Digamos que han sido la mejor escuela para alguien con escasa estimulación cognitivo-académica. Pero también (los tengo) por emulación, al haber visto trabajolicar afanosamente -embutidos en libros- a ciertas personas (padres médicos), y abrutecerse con la tele a otros tantos, no pocos (primos y herman@s).

Entonces, en el anhelo inestable por ejercitar la paciencia y la capacidad lingüística, me encuentro con los libros. Estos han sido una forma de situar la atención en vivencias ajenas fascinantes e, incluso, procesos técnicos útiles sin tener que pedir permiso ni fingir compromiso. Uno se sumerge en un determinado libro y sale cuando su cuerpo o rigor le indican. Uno se disciplina con los libros. Me parecen, ante todo, fuentes de experiencias emulables y -en el mejor de los casos- de entretenimiento revelador.

Tener un libro es ante todo un acto de posesión vivificante; lo hueles, lo castigas, lo marcas, lo acicalas, y lo desprecias –injustamente– cuando te demuestra lo mucho que has cambiado (para mal).

¿Cuántos de estos libros son tuyos y cuántos son robados/prestados?

La mayoria son comprados. Largamente buscados y adquiridos generalmente por internet (libros usados difíciles de encontrar, pedidos a otras regiones o incluso fuera de Chie).

Sobre robar: me he tentado, no tanto por falta de dinero sino más bien porque he tenido más de una discrepancia con la legitimidad del eventual negocio de cierto escritor, editor o autor. Es decir, racionalizo mi robo y luego de sendos sofismas concluyo que no le perjudicaría realmente “tanto”, el hurto. Maquino cómo cometer el delito…sin embargo, luego, pienso que no solo seré castigado con saña, sino que las consecuencias sociales serán tanto más infames.

Regalados: pocos pero tremendos, por cumpleaños no, sino por haber hecho algo o por razones inescrutables de afinidad, supongo. Por ejemplo, el bellísimo libro ilustrado “Los hombres que daban de beber a las mariposas”, que me obsequió su ilustrador, Abel Elizondo; “Los Grandes Iniciados”, que me regaló Wándulo, un amigote fanático de Lemebel y sus andanzas; “El Documental: un análisis desde la técnica”, una tesis gordota que me dio una simpática bibliotecóloga; o, finalmente, muchos de sus libros autoeditados, don Sergio (Larraín). Su obra escrita; una suerte de amalgama sincrética fascinante en clave poética, con aforismos o algo así, sobre el mundo, Dios, la naturaleza, el aprendizaje interno, el yoga, el rigor, la consciencia, el amor, la responsabilidad, la fotografía, etc.

 

¿Cuál de estos libros no prestarías jamás?

Fotografía: Colectivo Miope

“En lo ajeno reina la desgracia”, no sé de quien es esta cita pero es real hasta al hartazgo. La verdad es que no me atrevería a prestar ningún libro, a menos que aquella hipotética persona me dejara algo equivalentemente valioso, en garantía.

Pero aún así la pérdida sería irreparable puesto que yo rayo, subrayo e impregno biológica y anímicamente mis adquisiciones. Es decir, siempre vuelvo a ellos para re-conocerme con las notas o marcas que evacué ahí. Entonces perdería más que solo el objeto, perdería a un hijo adoptivo o una mascota, que son como lo mismo.

Creo firmemente en la más profunda determinación que la mayoría tiene para perder lo prestado; ya sea por desprolijidad, irresponsabilidad, torpeza e incluso venganza. Siempre está latente la posibilidad de pelearse con alguien que tiene tus libros. Para no parecer fundamentalista, creo que prestaría alguno usando una modalidad de “trueque temporal”, es decir, pasando y pasando algo igual de comprometedor para cada involucrado.

¿Tu favorito o favoritos?

Hay algunos que son “útiles”, a los que acudo usualmente por razones prácticas, de trabajo o buscando recursos discursivos. Y otros, “apasionantes”, cuyo favoritismo se basa en algo que no podría definir muy bien. Simplemente, gusto y química.

Los top 3 del primer grupo son:

Itinerario del cine documental chileno, de Alicia Vega: un vademecum del cine documental nacional. Casi que lo hojeo al azar diariamente para descubrir algo siempre nuevo.

Archivos i Letrados, de Bongers, Torrealba y Vergara: una compilación de textos escritos en Chile sobre el cine (chileno, también). Un trabajo exhaustivo que aborda textos desde1908 a 1940.

Tras la pista de John Ford, de Joseph McBride: es a la fecha el libro no-solo-biográfico más completo  sobre las peripecias del cineasta norteamericano, dentro y fuera del set.

Los top 3 de los apasionantes son:

-La endemoniada de Santiago, de José Raimundo Zisternas/Patricio Jara: me gustan los “casos”. Este es sobre una niña que padeció una patología no del todo determinada, de tipo “brujeril”, pero en un Santiago bastante reciente, siglo XIX. Con informes médicos y especulaciones religiosas se abordan la experiencia. Un foundfootage, tan breve como increíble.

-El gueso y los gusanos, de Carlo Ginzburg: otro caso. Desde aquel estallido de la modernidad, el renacimiento, pero a partir del encuentro entre cultura oral y escrita se rescata a Menocchio, un molinero litigante, un símbolo del libre pensamiento contemporáneo, de la diversidad y de la “herejía” más rebuscada y amena. Un caso paradigmático y envolvente. La identificación es inmediata, Menocchio es como uno, un ciudadano medio ansioso y errático, ni tan culto ni tan cuma, una cosa intermedia a medio morir saltando.

-E.M. Cioran Conversaciones: un individuo-caso abordado a lo Rashomón, desde muchas perspectivas. En este volumen muchos entrevistadores con diferentes inquietudes “atacan” al austrohúngaro desde diversos flancos ideológicos. Luego, uno va palpando las idiosincrasias y los tonos de cada interlocutor. Pero Emile se mantiene templado y firme, gracioso y lúcido, como siempre.

Bonus track: Yo necesito Amor, de Klaus Kinki, un legajo dañinamente purulento, pero rico en promiscuidad y furia sana.

¿Placeres literarios culpables que esconde tu colección?

Fotografía: Colectivo Miope

Chupalla, la verdad ninguno. No se me ocurre realmente ningún libro que me culpabilice tener o experienciar. Aunque, ahora que lo pienso, No Virar Izquierda de Andrés Allamand me produjo cierta contradicción o ruido interno. Algo de agrado en determinados pasajes pero también rabia y una cosa que no es culpa (¿histórica?), entre otros. Pero no me acomplejó leerlo…no sé.

Igual es un libro algo odioso según como se le vea. No lo escondo ni lo promuevo, digamos que está ahí y es parte de cierta realidad. Es un libro que se editó cuando se quemaban “otros” libros (1974), eso tal vez me ofusque bastante, la desfachatez del poder, que logra, entonces, una libertad tanto mayor e impune sobre las páginas y la manera de enfrentar lo narrado.

¿El peor libro que tienes, el que resultó ser un enorme fiasco?

Realmente ninguno me ha resultado un fiasco de plano, pero digamos que me “costó” (me está costando, aún no lo termino), Alone y la crítica de cine, me parece difícil de seguir. Como pieza de colección es un buen elemento, pero no me ha parecido particularmente gozoso, sino doloroso, por lo “carozzi”.

¿Cuántos libros crees que hay en tu colección y cuántos te gustaría tener?

Pocos. Creo que no más de 50. El resto son revistas antiguas sobre cine y centenas de libros raros en pdf (como 200) que imprimo en rollitos artesanales que leo cómodamente en lugares cerrados, en medio de trámites o esperas largas.

No sé si quisiera tener tantos, realmente no soy un lector tan duro ni tengo tanta plata. Para mi leer es como un ritual, es algo que hago preferentemente en momentos puntuales y acotados, en condiciones construidas sin forzar ni mecanizar.

No pienso en cantidad. Busco piezas puntuales y raras de valor histórico-documental. Evito caer en la tentación y adquirir compulsivamente.

 ¿El último que compraste/robaste/recibiste de regalo?

Comprado: Historia del cine chileno (1966), de Mario Godoy. Clásico. Pero hubiera sido otro: el 15 de enero (2013) pedí y pagué Cine a la chilena, las peripecias de Sergio Castilla a Ril Editores, por buscalibre.com, pero aún no me llega. Un fiasco el servicio, puras excusas y eufemismos para la risa: “el pedido presenta un importante retraso, debería llegar a destino dentro del día de mañana” (ya van varios mañanas).

¿Cómo organizas tus libros?

Por colores, por dimensiones, por temáticas y por uso periódico. Trato de hacer coincidir estos cuatro factores, armónicamente. Es decir, por ejemplo, tener sólo libros muy consultados del mismo color, asunto y tamaño, apiñados en un mismo sector. Creo que en la foto se grafica más o menos.

Fotografía: Colectivo Miope

Cuéntanos qué haces por la vida y a qué dedicas el tiempo libre. Obligaciones y hobbies.

 Obligaciones, varias, pero con mucha pasión y compromiso (a veces no recíproco):

-Trabajo: realizo piezas audiovisuales de diversa duración y calidad, generalmente de lógica institucional, registro, o publicitaria para privados y/o empresas pequeñas (freelance a poca honra); hago fotografía de forma autodidacta de manera ecléctica y errática a pedido y por motivación propia [flickr.com/colectivomiope]; &, participo como colaborador habitual difundiendo-aprendiendo sobre cine en Cinechile.cl y en otras plataformas relacionadas al cine, haciéndolo, por ejemplo, en Mafi.tv .

-Hobbie; sólo el único que vale la pena, evitar a toda costa tener hijos. Todo lo contrario carece de originalidad y diría que es aberrante, vil e irresponsable. Le haría un tremendo favor al capataz-Estado al proveerle más pobres. Nadie en su sano juicio puede traer más bocas a este vertedero. Pero se que el lobo-Estado me asecha y me persuade de diversas maneras para que sucumba. No lo permitiré mientras tenga libros, obligaciones y/o hobbies que inventarme.

El autor:

Colectivo Miope | Organización unipersonal dedicada a la realización y difusión de cine, aun a costa de su autodestrucción financiera, familiar, gremial, social y/o moral. facebook.com/ColectivoMiope

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