“A salto de mata”, de Paul Auster

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Paul Auster, como pocos escritores, ha logrado vivir de su oficio. No siempre fue así. En la recomendación de hoy, Diego Vargas Gaete nos cuenta cómo la novela del norteamericano le hizo recordar sus propios vaivenes económicos.

 

“A salto de mata”, de Paul Auster

Money: Literatura y Dinero

 

Me extravié en el camino

En un verano de mi infancia vendí piñas. Evitemos confusiones: nada de frutas tropicales. Sólo los conos que nacen en las ramas de los pinos y que secados al sol se convierten en el combustible perfecto para encender chimeneas. No sé cuantos sacos comercialicé en Temuco. Al finalizar febrero me compré dos chanchos y los puse a engordar. En esa época, era un emprendedor en ciernes y, por cierto, pasaba buena parte de mi tiempo en el campo y ni bajo amenaza de muerte me habría dedicado a escribir.

Acotando el rubro

Creo que el oficio de un escritor equivale a ser el salvavidas en una playa llena de borrachos o al de capitán de un naufragio o al de explorador de obras ruinosas o al de un dentista del siglo diecinueve, casi siempre con mal sueldo.

diariodelecturasded@blogspot.com

Ven a mí

Sonará a delirio mesiánico, pero los libros llegan a mis manos sin que los convoque. El último fue “A salto de mata” (1997) del estadounidense Paul Auster. El tema central de este relato autobiográfico es, por supuesto, el dinero o las múltiples aventuras y trabajos que debe sortear un aspirante a escritor a fin de constatar que es un cero a la izquierda a la hora de acumular billetes en una cuenta corriente.

Teoría del boomerang

“El dinero va y viene”, es una de las frases célebres de mi madre

Cazando lectores

Hay libros que ganan por paliza, otros entregan un personaje inolvidable y algunos poseen la capacidad de invocar recuerdos. Esto último me pasó con “A salto de mata”.

Business

Hace un tiempo me fui a vivir a Buenos Aires. Quería aprender a escribir guiones, ganar experiencias, arrojarme de lleno a la escritura. En algún momento de mi estadía intenté vender poleras usadas. Tenían estampados de equipos de la NHL y sus telas antitranspirantes garantizaban un éxito comercial seguro. Me instalé en el parque Centenario y hubo un niño que se enamoró de una de ellas. Su madre se opuso tenazmente a la compra. La discusión sólo se zanjó gracias a que todas las poleras eran talla XL. Así se esfumó mi mejor cliente.

Genética monetaria

Auster plantea que la relación que tenemos con el dinero la heredamos de nuestros padres. Papá, mamá, gracias.

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No exagere, amigo Paul

“A salto de mata” abarca un período que va desde la niñez hasta pasados los treinta años de este autor originario de Nueva Jersey. En tal periplo, antes de ser famoso, nos cuenta que conoce a John Lennon y comparte con Jerzy Kosinski y se codea con productores de cine e inventa y busca vender un juego de naipes de salón en la época en que los primeros juguetes electrónicos aparecen en el mercado. Tropiezos y lecciones que fraguaron al futuro escritor. Por eso, a modo de humilde objeción, el subtítulo del libro- “Crónica de un fracaso precoz”- me pareció un exceso.

Cosas del oficio

He destinado más de doce horas en escribir este texto. Eso son casi dos días en un trabajo de oficina. Me sentiré pagado cada vez que un lector no se duerma antes de alcanzar la última palabra.

 ¡Auch!

“A salto de mata” se publicó cuando Auster tenía cincuenta años y ya firmaba autógrafos. Atrás quedaba el empinado y monótono día a día que debe sobrellevar todo escritor antes de hacerse un nombre, mientras la incertidumbre y una que otra deuda lo estrangulan.

Balanza

Salvo excepciones como la del mismísimo Paul Auster, los escritores no gozan de buena salud financiera. La contra cara de este oficio es el constante desdén por lo predecible o la posibilidad de rasguñar, con un módico punto final, un trocito de posteridad. Por fin un negocio redondo ¿o no?

 

El autor:

Diego Vargas Gaete es escritor y guionista. Fue becario de la Fundación Pablo Neruda y de la Escuela de Escritores del Centro Cultural Ricardo Rojas en Buenos Aires, Argentina. Ha sido galardonado en más de diez concursos literarios.

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