“Gatos Viejos”, de Sebastián Silva y Pedro Peirano

CinePortada

¿Qué se escribe sobre los gatos? ¿qué historias de gatos nos han acompañado en la literatura? ¿y en el cine? Agosto y los gatos van de la mano. En Terminal decidimos hacer un especial dedicado a estos sabios animales, que anticipan la llegada de mejores tiempos al caer la noche. Es el tiempo del celo, de luchar por el territorio y responder al llamado. Las crías nacerán en primavera, con buen clima.   

Este nuevo especial de la revista parte con nuestra “manito de gato”, nuestra toma de posición, el techo desde el cual miramos las estrellas, la renovación de nuestra Editorial

Continuamos ahora con un recuerdo, la notable reseña a la película “Gatos Viejos” de Claudio Astudillo.

 

Fábula de juventud. 

Imagen: todocine.cl

 

Isadora y Enrique son un par de ancianos que residen en un octavo piso, junto a sus dos gatos. Ella tiene una hija cuarentona llamada Rosario, que aún vive a sus expensas, y que se ha propuesto quedarse con el departamento en que la pareja vive, con la excusa de trasladar a su madre a un lugar más acorde a su edad, pero con el íntimo propósito de arreglar su propia y fracasada vida. Pese a que Gatos viejos trata sobre las relaciones de familia y las desventuras de un par de ancianos en un mundo concebido y diseñado para individuos productivos, su mayor riqueza se encuentra al considerarla, en realidad, como una fábula de la juventud.

Marco Tulio Cicerón -jurista, filósofo y orador romano-, en su diálogo Sobre la vejez, clasificaba en cuatro las causas de las fatalidades que se achacaban a la ancianidad: la pérdida del manejo de los negocios, el debilitamiento el cuerpo, la privación de los deleites de la vida y su cercanía con la muerte. Cicerón proponía que a través de las virtudes -fortaleza, templanza, prudencia y sabiduría-, dichos males no eran capaces de aquejar a los viejos, poniendo acento, eso sí, en que el ejercicio de tales virtudes debía comenzar en la juventud, pues una amable vejez se preparaba desde aquella etapa. Llevando esta idea al plano artístico, todo relato sobre el presente, o incluso sobre el futuro, es en realidad un relato sobre el pasado. Gatos viejos se sitúa en el presente, pero su nudo dramático gira en torno a la juventud. Hay tres elementos argumentales de la cinta que permiten comprender lo anterior:

I. Relación madre-hija: Isadora es una mujer tosca, parca, incapaz de exteriorizar afecto y con un torcido sentido del humor, muy propio de quien ha visto y vivido lo suficiente. Rosario, en tanto, es una niña malcriada, con todo lo patético que ello puede resultar en una persona adulta. No tiene sentido de la responsabilidad ni de la consecuencia de sus actos. Isadora y Rosario sostienen una relación enferma, marcada por el resentimiento, la culpa y la pugna de poder. Los directores insinúan que el vínculo padres-hijos, desde muy temprana edad, es determinante para obtener individuos capaces de desarrollo integral y dispuestos a alcanzar la felicidad.

II. La abeja: otra referencia a la juventud se produce cuando Isadora, en estado de extravío, sigue a un actor disfrazado de abeja que filma un comercial en el cerro Santa Lucia. Isadora gimotea y sonríe candorosa, mientras va tras él. Hay aquí una alusión a la analogía clásica de que el viejo vuelve a ser niño en la etapa final de su existencia. Esta secuencia es particularmente simbólica, pues expresa, además, la añoranza que se produce en la adultez por retornar a la inocencia.

III. El agua: este elemento cumple un rol esencial en la historia. Es parte del recuerdo más preciado que Isadora guarda de su infancia, y que trata sobre un paseo familiar a orillas de un río cuando ella tenía cinco años. En dicho recuerdo, su madre le permite ir tras unos jóvenes que habían llamado su atención. Para ello, debe cruzar un riachuelo, y lo hace. Así, en el agua, da su primer paso hacia un mundo mayor. Aquel recuerdo marca su vida y la forma de encararla. Es esencial el hecho de que su madre le permita tomar ese riesgo, misma confianza que Rosario reclama por parte de Isadora: desea ese reconocimiento para validarse ante ella, quizá para comenzar, por fin, a ser mujer.

No obstante, a Isadora anciana, el agua la perturba de sobremanera. Aquello que en algún momento de nuestras vidas significa aventura y descubrimiento, en la vejez se torna incierto y riesgoso.

Así, a lo largo de la película, el agua funciona como el elemento vital que químicamente es, pero además opera a nivel filosófico: el origen de todo es el agua, todo nace en ella y toda vida en ella termina. Aunque quizás, acercándonos al final de la cinta, el pensamiento que mejor la encarne sea el de Heráclito de Efeso: “En los mismos ríos entramos y no entramos, somos y no somos”, citado ordinariamente como: “Nadie se baña dos veces en el mismo río”, porque ni el agua ni nosotros somos los mismos.

A través de todos estos antecedentes, propuestos tácitamente por los directores, podemos apreciar símbolos aún más evidentes, como el hecho de que son los propios personajes quienes simbolizan a la infancia: Isadora, como parte del proceso existencial, ha vuelto a ser niña. Rosario, por carencias, se encuentra permanentemente atrapada en dicha condición.

Toda fábula entraña una moraleja, y de considerar a Gatos viejos como tal, aquella no podría ser otra que la propia conclusión del dialogo de Cicerón: la mala vejez tan sólo es consecuencia de una juventud descuidada, mal vivida. El aquí y ahora son efecto del entonces y del ayer. Isadora lo sabe: “ya ni siquiera estoy aquí”, reflexiona, con perturbadora lucidez.

 

Ficha Técnica.

Título original: Gatos Viejos / Drama, Comedía Negra / Chile, EUA / 2010 / 88  minutos / ATP.  Dirección y Guión: Sebastián Silva y Pedro Peirano. Intérpretes: Bélgica Castro, Alejandro Sieveking, Claudia Celedón, Catalina Saavedra, Alejandro Goic, Alicia Rodríguez y Diego Casanueva. Montaje: Gabriel Díaz. Director Fotografía: Sergio Armstrong. Producción: David Robinson, Kimberly Jose, Sebastián Silva. Productora: Elephant Eyes Films, Diroriro, Jirafa.

El autor:

Zurdo/Capricornio/34/Abogado.

Dejanos tu comentario