Miercoles 24/05/2017

¡Podría ser peor Pichón!

Había más de una vezPortada

En “Había más de una vez” se nos metió en la cabeza, mejor dicho en todo el cuerpo, las ganas de abrirnos a otros mundos, a otras palabras. Y decidimos arrancar cerquita, con dos escritores amigos que nos comparten sus cuentos. Partimos con Hernán Cucho Cuño y su relato “¡Podría ser peor Pichón!”. 

¡Podría ser peor Pichón!

 (Versión propia sobre un cuento de la tradición Sufí, que me contó mi papá cuando yo era chiquito).

 

Ilustración: Hernán Cucho Cuño

 

Está oscuro y llueve.

La tormenta mueve las ramas y la ramas sacuden el nido.

Pichón se bambolea. Las tripas le dan vueltas.

-Está helado y el hambre me tiene mareado- piensa.

BlamCAbouuuM!

Un rayo se hace trueno y en un segundo Pichón cae al suelo, más bien al barro, muerto de miedo. Pasan las horas y la tormenta no para. La noche se pone más negra y fría.

Una sombra enorme se acerca. Es una vaca que masca pasto muy tranquila y se para debajo de su árbol.

Pichón piensa que ella podría ayudarlo a volver a su nido, tal vez secarlo contra su cuero o darle un poco de leche. Sería la salvación.

Le grita desde el barro:

– ¡Ey, ayuda! Estoy congelado.

¿Es que no me ve?

Aquí abajo. ¡Cuidado!

 

La vaca pasa de largo y casi lo aplasta. Pero antes… 

BlooffT…

 

Una enorme masa verdicaliente cae sobre Pichón y lo tapa por completo.

Dentro de la bosta él sigue quejándose:

– No podría ser peor!

Congelado, golpeado, caído, la panza vacía, y cubierto de porquería. Pero la bosta tibia lo abriga y lo cubre de la tormenta.

 

Mientras se seca, las semillas que contiene le sirven de alimento.

Pichón recupera el calor y la fuerza en poco tiempo. Ya casi amanece.

El temporal pasó.

 

Asoma la cabeza y se pone a piar a los gritos.

– ¡Ayuda por favor! ¡Help!

Estoy atrapado en caca de vaca.

 

Un zorro escucha el llamado y se acerca.

– ¡Señor zorro por favor!

Me caí, derecho al suelo.

Fue por culpa de este clima.

Hasta casi me congelo.

Y discúlpeme el olor,

una vaca me hizo encima!

No podría ser peor.

 

– No te preocupes pajarito. Yo te saco.

 

El zorro levantó a Pichón, lo sacudió y lo enjuagó en un charquito que la lluvia había dejado.

– Ahora ya estás bien limpio. Le dijo el zorro.

– ¡Esa vaca desgraciada!

Menos mal que hay gente buena,

que te hace una gauchada

– Claro amiguito.

 

Pichón desconfió cuando el zorro le puso un poco de sal en la cabeza.

– Muchas gracias. Ya puedo arreglarme solito.

– ¿Cómo voy a dejarte ir?  Hoy sos mi desayuno.

 

Pichón agitó sus alas con toda la fuerza que las semillas le habían dado y escapó volando.

– ¡Uf! Por una pluma.

Debajo de su árbol estaba la vaca, que lo miró de reojo mientras seguía masticando.

Pichón desde una rama le dijo:

– Creo que debo darte las gracias.

Retribuir el favor.

A veces una de estas…

¡Plic!

Es una muestra de amor.

El autor:

Cucho Cuño nació en Buenos Aires. Es ilustrador y escritor de cuentos y libros propios, ajenos y compartidos. Autor de ¨Pasapalarbas¨ (Ed. Del Eclipse). Ilustró "Ensalada de Bichos" de Patricia Suarez, entre otras publicaciones. Es parte de “Descubre Espacios para Crecer” (en México), propuesta educativa de desarrollo de habilidades emocionales y sociales para niños. Participa de los talleres de Literatura de Graciela Repún y cursó con Istvan Schritter construcción de Libro Álbum. Para conocer más de Cucho visitá: cucholandia.blogspot.com

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