Miercoles 24/05/2017

Bonsái, de Alejandro Zambra

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La novela debut de Alejandro Zambra, hoy cuenta con versión cinematográfica. Un buen momento para revisitar a uno de nuestros créditos literarios.

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Esta es la novela debut del poeta y crítico literario chileno, Alejandro Zambra. Elogiada por la crítica, Bonsái, cuenta en 94 páginas la historia de Julio y Emilia, dos herméticos estudiantes de literatura que, tras un intenso romance, optan por separarse. El libro gira en torno a lo que ocurre con ellos, antes y después de conocerse, y cómo esa relación marca la vida de Julio.

Desde el comienzo del libro, el autor da luces de que la suya no pretende ser una historia de amor convencional, y lo hace contándonos la resolución de la trama: “Al final ella muere y él se queda solo aunque en realidad se había quedado solo varios años antes de la muerte de ella…”. Esta declaración, sin duda de principios, pone al lector en aviso de que lo importante de su novela se haya en el tratamiento y no en el desenlace. A partir de ahí, Zambra, prescindiendo de descripciones acuciosas –tanto físicas como emocionales- construye un relato en base a fragmentos y retazos, a través de episodios de la vida de sus protagonistas, momentos en los que predomina el desencuentro y las pellejerías del diario vivir. Estos hechos, aparentemente triviales, son vitales a la hora de comprender la dimensión más frágil de Julio y Emilia, y son la causa de que estos vivan en permanente mutismo. Confrontados a tales circunstancias, no se les presenta ocasión de expresar lo que anhelan y sienten. El autor se encarga de llenar estos vacíos deliberados a través de un narrador lacónico y omnisciente, cuyo tono corrobora que los hechos aludidos se encuentran consumados.

Zambra se centra en la vida de Julio, como hebra central de su argumento, en su presente como transcriptor de libros ajenos, en su crisis creativa y existencial. La historia de Emilia es relevante para atestiguar como esta se convierte en un fantasma, tanto para él como para si misma. Los diálogos en Bonsái (que se pueden contar con los dedos de la mano), carecen de guiones ortográficos que permitan distinguir la intervención de los personajes, lo que les da un carácter de estrofa de verso, fundiéndose las voces en una sola idea. Lo anterior no es antojadizo en la medida que Zambra es poeta y que su relato se construye, como buen poema, por vía de insinuación, invitando constantemente al lector a completar e interpretar sus espacios inacabados. En ello radica la riqueza poética de la novela, así como en el hecho de que solo se es capaz de comprenderla una vez que se ha terminado de leer.

Bonsái, por lo ya anotado, se aleja con naturalidad de clichés y convenciones. No pretende dar solución, ni redención a sus personajes: Zambra comprende a la perfección que la vida no ofrece tales prerrogativas. Su novela transita con éxito desde lo puramente mundano hasta lo esencial, de forma sutil y sin estridencias. Es entonces el ejercicio estilístico, la simpleza con que el autor nos cuenta su historia y la coherencia con que desarrolla su propuesta, lo que termina por convencer.

Autor: Alejandro Zambra

Editorial: Anagrama

Año: 2009.

El autor:

Zurdo/Capricornio/34/Abogado.

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