La antipoesía: Un artículo de primera necesidad

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Parra, la anti-poesía, los niños

Creo que los niños entenderían a Parra sin mayor problema:

“La poesía alcanza para todos”.

Artefacto creado por estudiantes del curso "Cachureos, artefactos y otras antipropuestas 2007", profesor Daniel Pérez. Programa PentaUC

En esto Parra tiene razón, hoy más que nunca necesitamos hacer carne esta consigna, hay que transformarla en un artefacto, así como un celular, como el blackberry, como el “aifón”, como el “feis”, que sea un artículo de primera necesidad ¿Cuánto nos llevará eso, me pregunto yo? Es cosa de ponerse en campaña. Tenemos la motivación inicial, partamos con Parra para motivar a los niños a leer. Un problema hoy en día en nuestra sociedad ¿cuántos adultos leen poesía?, ¿cuánta poesía se lee en las escuelas (si es que se pudiese cuantificar)? Sabemos que muy poco, pero no nos pongamos tristes. Como dice Don Nicanor, la poesía es diurna, comencemos a leerla en la mañana temprano, pero también a escribirla.

Artefacto creado por estudiantes del curso "Cachureos, artefactos y otras antipropuestas 2007", profesor Daniel Pérez. Programa PentaUC

Desde mi experiencia y mi necesidad como pedagogo, me sumo al llamado de Parra. Aprovecho la oportunidad en que el poeta ha bajado del Olimpo, y se ha mezclado entre nosotros hablando en el mismo idioma. En el que “la poesía alcance para todos” es un reto, es también un llamado a la equidad, porque se hace  posible que todos la conozcamos, que todos la disfrutemos, especialmente los niños. En el lenguaje coloquial, del día a día, es posible que los niños entiendan mejor. Aparte del humor, en la anti-poesía también está lo lúdico, la posibilidad de disfrutar jugando.

No es difícil proponer a los niños que construyan sus artefactos poéticos, perfectamente puede ser una actividad muy “productiva”, muy gratificante y divertida para ellos. Sin embargo lo divertido no quita lo significativo, al contrario; lo divertido, lo entretenido se convierte en la alegría de vivir, en la alegría de aprender. Desde el punto de vista educativo, la experiencia es gratificante, y a partir de ella se construyen significados. En esta perspectiva también la anti-poesía tiene qué decir, mucho que enseñar, partiendo desde pequeños. Este aspecto lúdico del lenguaje, sin tomarlo a la ligera, sin quitarle su peso expresivo, nos sirve a los profesores como recurso para hacer que la poesía, tal como lo manifiesta Parra, baje de su pedestal y sea accesible a todos, incluyendo a los más pequeños, que el lenguaje de la anti-poesía sea el lenguaje natural del ciudadano común y corriente, del profesor o profesora y de los niños, sin confundirse y caer al vacío.

Muy bien se puede transmitir esta idea a través de los artefactos o de los Quebrantahuesos, donde, al decir de Parra, se puede jugar con la semántica, la sintaxis y la gramática, algo tan tedioso en la escuela. Y a la vez se puede dar una vía de expresión a las energías creativas acumuladas en el alma infantil.

“No podemos vivir sin poesía”

www.elpuercoespin.com.ar

El autor:

Eledin Parraguez, profesor y poeta, ha publicado varios libros de poesía y dos novelas. Sus libros más importantes: “Tres años para nacer” historia de un verdadero Machuca; editada en el año 2002 y “Pequeños escritos”, publicado en el año 2011.

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