“Cómo viajar sin ver”, de Andrés Neuman

Libros

Los escritores anotan todo, incluso aquello que no se puede ni se debe decir. Eso parece pensar Matías Montenegro, al recomendar este libro con las historias de un viaje de Andrés Neuman. 

“Nada desaparece en la realidad sin que reaparezca en la ficción”

(p. 228)

 

El ganador del Premio Alfaguara 2009, Andrés Neuman, asume el desafío de escribir unas crónicas en los cuatro meses que dura su acelerada visita por diecinueve países de Latinoamérica para presentar su novela . Del recorrido fast-track por el continente comienza Cómo Viajar sin ver.

El premio, reflexiona Neuman, lo enfrenta a muchas de las condiciones del viaje posmoderno: breve y fugaz. Son los tiempos de la hegemonía absoluta de la interconectividad digital, no existe el completo desarraigo y las experiencias no necesariamente calzan en el mismo rompecabezas. Parece que las impresiones que el viajero recoge de cada país son fragmentos, frases entrecortadas de taxistas, oficiales de aduana y ciudadanos que se escuchan al pasar y que no permiten –ni siquiera la ilusión- de efectivamente ver y conocer lo visitado. De eso se trata Cómo viajar sin ver.

Imagen: alfaguara.com

Neuman es un observador perspicaz, capaz de localizar las trazas de machismo al exigir el apellido de soltera en los aeropuertos o los rastros contrarrevolucionarios en un desierto y silencioso hotel de Caracas; mientras, en paralelo a su viaje, ocurren la muerte de Michael Jackson, el golpe de Estado que depone a Zelaya y las celebraciones del bicentenario de varios países latinoamericanos.

El cronista busca desnudar social y culturalmente los países que visita por unos pocos días, aunque él mismo reconoce lo infructuoso de la tarea si es infructuoso, parece redundante decir que es “imposible la tarea”. Y toma notas mientras camina o está en una comida.

Con todo, las desigualdades, las exclusiones sociales y la distorsión del sentido de la patria se rastrean con diferentes nombres y magnitudes en cada uno de los barrios, se descubren en cualquier rayado callejero: desde los Ellos venezolanos, las luces oscurecidas en la noche de Santo Domingo o el anuncio de una adolescente de LG con el perturbador slogan Ella lo único que quiere es hacerlo.

El libro podría servir como lista de cotejo literario-bohemia si se conocen esos países o como complemento cultural a las sugerencias de la Lonely Planet. Pero, por sobre todo, es una invitación a sincerar nuestra propias historias recientes, a agudizar nuestras miradas complacientes de la últimas décadas –después del fin de las dictaduras en los 90’s, del éxito de García Márquez y Vargas Llosa, de nuestras propias alegrías y pesares personales – para poder contar, de mejor forma, el relato colectivo de nuestra identidad.  Y, por cierto, Cómo viajar sin ver es el primer capítulo de esa reflexión pendiente.

Al final del recorrido, se agradece la autenticidad del autor y, dado los tiempos que corren, se espera que los viajeros latinoamericanos hagamos el esfuerzo de identificar, con nuestros propios ojos, las claves de nuestros viajes igualmente fugaces.

El autor:

Matías Montenegro. Leo un poco y escribo menos que poco. Antes quería ser profesor de castellano, estudié psicología y hoy intento colaborar con que construyamos un país más justo. Se supone que soy el computín de Terminal.

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